La oligarquía es, para las ciencias políticas, la forma de gobierno en la cual el poder es ejercido por un grupo reducido de personas que pertenecen a una misma clase social. Por extensión, el término se utiliza para nombrar al conjunto de empresarios y sujetos acaudalados que suelen actuar en conjunto para la defensa de sus intereses.
El concepto nació en la Antigua Grecia para nombrar a la degeneración de la aristocracia. Cuando el sistema aristocrático comenzó a perpetuarse por la descendencia sanguínea y la dirección del Estado dejó de estar en manos de las mentes más brillantes, comenzó a hablarse de oligarquía.
En la actualidad, se suele mencionar como oligarcas a los millonarios, los latifundistas y a los dueños de propiedades. La oligarquía, en este sentido, es una especie de estatus social que tiene implicancias políticas (por ejemplo, a través de la presión económica para conseguir mayores beneficios y ventajas) y culturales (una cierta vestimenta, gustos compartidos, etc.).
En El Salvador estas clases degeneradas con el pasar de las épocas fueron enquistándose a tal grado que según ellos, nuestro país les pertenece y que cada uno de sus ciudadanos debemos de estar muy agradecidos, porque ellos nos proveen los recursos necesarios para subsistir.
Cuando vemos los Metrocentros, la aerolínea TACA, la cadena de los Súper Selectos, el monopolio de la cerveza, el monopolio de los medios de comunicación televisivos e impresos entre otros por allí; podríamos imaginarnos a quienes han creado estos imperios fumándose un habano en una terraza de apartamentos de lujo o residencias en las faldas del volcán, una sonrisa disfrazada en mueca, por creer que han logrado los propósitos y metas de sus vidas.
De cara a sus conciencias que existe? Marrullerías, carteles y mafias políticas, sobornos, asesinatos, explotación, insensibilidad, hipocresía, cinismo, descaro, prepotencia y sobre todo un mal concepto de lo que íntimamente es Dios.
Todo he cumplido acerca de tus mandamientos le dijo el joven rico al Maestro en los evangelios; mas el Carpintero de Galilea mirándole le dijo: Sin embargo te falta una cosa, que vendas lo que tienes y lo repartas entre los pobres.
Jamás entenderé del porque el gran Karl Marx descendiente hebreo, llego a retar a Dios y se autodenomino ateo, aunque quien sabe si a la hora de enfrentarse a la muerte en el tramo de pasar a la otra vida, logro ver el túnel oscuro y que solo los que por FE creemos en Jesucristo, al final de el pueden ver la luz, y que Marx clamase misericordia.
En las clases feudalistas o de ricos, la ética, la moral y lo espiritual desaparece. Quieren hacernos creer que a través de fundaciones, limosnas, obras de caridad y filantropía, el mismo Dios tendrá piedad de ellos y sus familias. El libro que nunca se equivoca categóricamente ha afirmado que el dios dinero es el mal de todas las cosas y si no a quienes le han servido fielmente cuando lleguen a reunirse con Judas, podrían preguntarle que esa monedas por la cual fue crucificado Jesús, lo llevo al otro lado de la montaña y en donde un olor raro al azufre, será su compañía por el resto de la eternidad.
Aquel cantautor no se equivoco en aquella parte de la letra de una de sus canciones, en donde decía que Jesús es verbo y no sustantivo. Jesús no es solo un nombre, si no la misma palabra viviente quiso decir.
La avaricia no es un extremo de idolatría hacia el dinero, mucho menos solo una rara y enfermiza forma de amasar fortunas. Para entender quienes entran en esta categoría debemos de comprender su significado:
La avaricia es el afán excesivo de poseer y de adquirir riquezas para atesorarlas o la Inclinación o deseo desordenado de placeres o de posesiones.
Los amigos lectores podrán descifrar, a quienes nos referimos como grupos o clases, que por siglos no están negando el derecho a complementarnos como seres humanos y revertir aquella celebre palabra del mismo Karl Marx, de catalogar a Dios como el supresor de nuestra propia personalidad.
El pobre Marx al igual que Engels nunca por la Filosofía misma, lograron entender que el Creador, nos había no solo hecho a imagen y semejanza, si no que a ello le había sumado el grandioso Don del libre albedrío.
El verdadero pobre no adolece de la deformación de la envidia ni mucho menos el desear, lo que otros en una abundancia mal habida han adquirido. De ser así, la historia fuera otra tratando de quitarles por las malas lo que por justicia nos pertenece.
De revés de mejilla en mejilla, estos abusadores se han ido posicionándose con la ayuda de sus otros, de lo mejor de los pueblos, pero en la mesa que el Dios justo ha preparado para la cena del Cordero, estarán afuera de las cámaras reales, vanamente deseando que alguien les abra.
Ojala amigo y amiga lector, en un espacio de tu tiempo puedas leer el significado de la Pascua en el antiguo testamento y que por primera vez fue instaurada, conmemorando la salida de los judíos de las tierras de Egipto, que representaron esclavitud y sometimiento.
Pero para entender esta grande verdad llena de sentido espiritual y de libertad, debió de existir un gran elemento llamada Fe, que contradice el ateísmo y el materialismo dialectico, que sobrepasa el simple deseo de un pueblo clamando, gimiendo y agrupándose colectivamente para soltarse de la oligarquía faraónica. Fe es el exceso de creer, que nos brinda el poder de poder ver que si lo lograremos. Moisés jamás hubiese sacado al pueblo israelita con el poder de la vara que Dios le había dado, si no hubiesen creído plenamente que la libertad necesitaba coraje, organización y determinación.
La revolución y transformación de un país llamado El Salvador tendrá a lugar cuando la intolerancia de 400 años de explotación como ejemplo, los encaminen al poder de ver mas allá de trabajos forzados y que al cruzar el Jordán mediante peleas y batallas la tierra en donde fluye leche y miel, los espera.
Lo siento por quienes aborrecen a los sionistas y a quienes jamás lograran entender esta clase de artículos, porque no es del que quiere ni del que corre, si no del que el Carpintero tiene misericordia. Leer entre líneas son los lentes tridimensionales que solo la Fe es capaz de poder hacernos ver.}
La moraleja es clara, un pueblo recupera su libertad cuando decide romper con todo aquel o aquello, que le coarta sus derechos universales de vivir dignamente.
LA NATURALEZA PODRA SER EXPLICADA CIENTIFICAMENTE, MAS NUNCA ENTENDIDA EN SU PLENITUD!
Mario Burgos. Colaborador de Radio Cadena Mi Gente.

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